La terapia cognitivo-conductual (TCC) es un enfoque terapéutico que se centra en la relación entre los pensamientos, las emociones y los comportamientos. En la terapia cognitivo-conductual para niños (TCC-N), se adaptan las técnicas y estrategias a la comprensión y el desarrollo cognitivo de los niños.
Aquí hay algunos aspectos clave de la terapia cognitivo-conductual en niños:
1. Evaluación
2. Establecimiento de objetivos
3. Enseñanza de habilidades
4. Identificación de pensamientos distorsionados
5. Modificación de conducta
Es importante destacar que la TCC-N se adapta a la edad y nivel de desarrollo del niño, utilizando enfoques más lúdicos y creativos para hacer que las sesiones sean atractivas y comprensibles para los niños. Además, la colaboración con los padres es esencial para el éxito de la terapia, ya que pueden desempeñar un papel clave en la implementación de las estrategias aprendidas en la terapia en la vida diaria del niño.